¿Cuál es tu sueño?

Una pregunta simple, pero rara vez fácil

Fuera del escenario en el que te encuentras con una lámpara y un genio concediendo deseos, en tu rutina diaria, si un ser querido te hiciera la misma pregunta del título de este escrito: ¿puedes responderla?

Yo no.
Y sobre eso quiero escribir.

La idea del “sueño”

El sueño al que me refiero, aunque en principio es general, también está ligado a poder dedicarte a algo en tu vida que te apasione. Algo que, dentro del movimiento natural de la montaña rusa que es la vida, te dé una sensación de seguridad interna sobre lo que visualizas.

¿Nos enseñaron a pensar en esto?

Quizá simplemente es una pregunta que muchos nunca aprendimos a pensar o responder.

Seguramente en la escuela no era pregunta de examen, y si estaba, no valía puntos. Era extra. Tal vez para probar la tinta del bolígrafo.

Pocos tienen una convicción clara durante la adolescencia sobre a qué quieren dedicar sus vidas como carrera profesional. El modelo educativo se centra en afianzar la memoria, y no tanto en incentivar la curiosidad de “mirar adentro”, y también afuera, para descubrir estas pasiones.

Las influencias… y lo que podemos construir

Claro, existe el efecto de la influencia familiar. Pero aquí quiero enfocarme en herramientas que uno mismo pueda desarrollar, más que simplemente ir por el camino marcado por un tercero.

¿Será que no es correcto soñar en esta vida? Quizás simplemente todo ha sido diseñado para crear espejos en los que vemos reflejos de aquello a lo que debemos aspirar, pero sin certeza interior de lo que realmente debemos perseguir.

Ahora quiero hacerte estas preguntas

Sé que este tema se presta para muchas interpretaciones, opiniones y escenarios. Pero me encantaría saber esto de ti:

  • ¿Puedes responder cuál es tu sueño?

    • Si la respuesta es sí: ¿Qué crees que fue importante en tu vida para tener claridad sobre eso?

    • Si la respuesta es no: ¿Has hecho algo para intentar responderla?

Te leo.

Gracias por leerme.